martes, 11 de diciembre de 2007

La navidad es una mierda... ¡soy una navidad!


Bueno... Yo solía ser creyente, solía ir a misa [sólo unas veces por año como buena católica a su manera]. Incluso en mis años de la enseñanza media participé de la pastoral juvenil de mi Colegio, era encargada de pastoral de mi nivel [xD], por dos votos no salí representante de pastoral en el centro de alumnos. En fin, era creyente.

Opino que las personas que mejor pueden criticar la iglesia, son aquellas que estuvieron muy involucradas. Pero la idea de este post no es eso, si no explicar porqué no me gusta la navidad.

Uno. Tiene cero sentido cristiano. Por más que las personas le den el toque de celebración del nacimiento de Jesús y la cacha de la espada, igual se encalillan. Son pocas las familias que entregan un regalo simbólico y se dedican a estar juntos.

Dos. Es una gran molestia. Vas al centro, está lleno; Vas al mall, está repleto; Vas al supermercado... lleno de gente comprando carne y regalos [porque ahora los supermercados venden de todo].

Tres. Todo está creado por y para personas del otro hemisferio. ¿Nieve? [¡por favor!] Un viejo cara de gringo con ropa de nieve, renos [¿cuando en mi puta vida he visto un puto reno?] un trineo... ¿un trineo? [uta la wea anduve en trineo este año y me saqué la cresta, pero eso fue en INVIERNO MIERDA].

Empero, creo que la navidad, si puedes dominar las ganas de regalar a todo el mundo y gastarte todo lo que tienes y lo que no tienes, no es tan mala. Une a la familia, las personas andan como más complacientes [lo que en verdad me empelota porque es sólo una ilusión], lo cual se contrasta con la cara de culo que pondrán cuando les lleguen las cuentas.

No me interesaba armar un árbol de navidad, pero mi pareja sí quería. Le dije que armara uno, pero al ver los precios dijo, ¡bah! para qué un pino si lo importante es que estemos los dos juntitos. Hoy mi papá me regaló uno, una amiga me regaló adornos, así que llegué y estuve una hora armándolo después de la pega. Ahí está la wea, linda se ve, todo sea por darle una sorpresa.

Al final tenemos pinito, pero el pasará la navidad en Los Ángeles con su mamá y yo en Penco con mis papás [xD].

Por lo menos comeremos rico.

See ya!

La:PLuMa

lunes, 12 de noviembre de 2007

Estrellas de Penco.


Estaba escribiendo acerca de las nuevas tribus urbanas: Pokemones, Emos, Otaku, etc., pero el Sordo me contó que estaba escribiendo de algo parecido, así que me cortó la leche [Sordo y la ctm xD].


Ahora que no vivo en Penco, siento que extraño, además de mi familia, mis amigos y la vista al mar... otra cosa de allá.

Para saber que es lo que tanto me hace falta, comencé por recordar la cantidad de personajes "ilustres" que existen en la comuna.
He aquí lo que supe alguna vez de ellos.


Marta Rosa.

Mujer con rasgos indígenas bolivianos. Caminaba por las calles con la mano estirada, pidiendo dinero, para lo cual fingía ser no vidente entrecerrando los ojos, y sólo los abría si le dejabas algo en la mano [pobre, pero zorra].

Sus locuras:
A veces gritaba cosas como "¡quiero un marí'o!", o mil garabatos a los hombres. Una vez recuerdo que hizo caca en el jardín de un vecino, sin ocupar la pelela que llevaba siempre colgando de su morral.


El Candy
Este hombre dicen que iba a la Universidad, pero que en sus períodos de estudiante se metió en la droga [quien no], sólo que no la pudo dominar y perdió la cordura.
Ahora se pasea por Penco y Concepción pidiendo dinero. Sus métodos han variado con el tiempo.
Hace años lo ví subir a una micro con un canasto con pequeñas frituras y, a quien le diera una moneda, el le regalaba una [Obvio que nadie se las comía xD]
Un par de años después, lo ví subir a la micro entregando unos cartoncitos que contenian una frase risible, tal como "me gustan los tallarines", y al reverso decía "Dame 500 pesos" [Qué manera de cagarme de la risa en todo caso xD].
Varias veces lo he visto tratar de subir a las micros, pero ya no lo aceptan. Este año logró subir a una y conservaba la técnica del cartoncito, sólo que ahora había bajado el monto a 100 pesos [Shí, menos mal].

Sus Locuras:
Una amiga me comentó, que una vez subió con una cuerdita y que la amarró entre los asientos, dejándola encerrada.
Otros dicen que a veces se pone a jugar con una pelota de básquetbol en la vereda, sin dejar pasar a nadie.
Lo último que supe es que, según su madre, El Candy se prepara sus propias comidas, pero que luego de prepararlas, las lava [:s] antes de comerlas.


El Mote Mei.
Es un hombre anciano, el cual se paseaba con muchos perros, llevando una varilla en la mano, con la cual a veces podía golpearte. Su caminar era lento y su postura la de una persona que llevó sobre sus hombros desde niño, un canasto lleno de trigo y maíz cocidos y pelados [esa es la razón de su apodo].

Sus locuras:
Además de andar golpeando con su varilla y no dejar a sus perros, no le conozco mucha historia, sólo que ahora está en un hogar de ancianos, gozando de buena salud.


El Niño que Canta.
Mejor conocido como Kike, este personaje durante años se ha paseado por las playas de Penco, cantando a viva voz lo que oiga en su pequeña radio portátil. A veces porta un vaso, con el cual pide bebida o dinero.

Sus locuras:
Sus gritos ensordecedores los conoce mucha gente, por lo cual se ha hecho merecedor de varios videos en youtube [http://www.youtube.com/watch?v=Zn0lb69uSMo].
Con mis amig@s lo conocemos como "el niño que canta"[... porque ... canta poh... obvio].
A veces se pone a cantar los comerciales de las radios, de lo cual nadie puede evitar cagarse de la risa. Notable Kike, emblema de la comuna.
Entre sus mejores e inolvidables éxitos están: Arena y Sol, Ota o Tez y muchas de Chayanne.


La Loca Sonia.
Era una mujer que tenía problemas de alcoholismo, vicio que la llevó a la calle a pedir dinero casa por casa.

Sus locuras:
Se paseaba por las calles bailando, cantando y saludando a las personas, sus shows eran inolvidables, recuerdo que mi mamá me obligaba a entrar a la casa, pero yo no podía evitar mirarla por la ventana hasta que desapareciera.
La última vez que la ví, fué en el hospital, está un poco enferma, ya tiene sus años, pero está sana, sobria, y la cuida una familiar lejana.


La Rosa Pollo.
Es una mujer que debe tener más o menos mi edad [25], se dice que desde niña sus padres drogadictos la maltrataron, le quemaban su cuerpo con cigarrillos prendidos y la mandaban a prostituirse. Como ven, ella no tiene locuras en su historia, sólo una vida terrible.
Ella se ofrecía entre los choferes de las líneas Rutas Las Playas y Ruta del Mar, sólo por 500 pesos, es por esto que también era conocida como "La Rosa 500".
Me contaron que ahora está viviendo con su pareja, un hombre ya de mucha edad, y con su hijito de alrededor de 5 años.

El Salva.
Sin duda el más famoso de todos. EL Salva fue un travesti que poseía un carisma bastante especial, recuerdo que vivía cerca de mi casa, por lo que siempre me lo encontraba por ahí.

Sus Locuras:
Una vez estaba sentado en las piernas de un caballero, en las afueras de una heladería, con dos conos de helado en las manos y decía "Ay que rico, chupo uno y chupo el otro".
Otra vez, cuando yo era pendeja, lo ví guiñarle el ojo a mi papá xD.
Su historia es más bien trágica, pues dicen que tenía problemas de alcoholismo y violencia con su madre. De hecho este problema lo llevó a una muerte horrible, ya que luego de reiteradas escenas de maltrato en contra de su madre, un cuñado se aburrió de su violencia y, por defender a la viejita, le quitó la vida al torturador Salva de unas estocadas en el pecho.
[Que fuerte]

Bueno, estos son los personajes Pencones...
Unos más vigentes que otros, pero todos presentes en la memoria colectiva de la comuna.

Agradecimientos a mi amiga Jessy, que dejó de ver tele unos minutos [cosa insólita] para responder mis preguntas acerca de este tema.

[Penco es amorsh.]